A pesar de que el ciclo natural de las plantas sea crecer en primavera y florecer en verano/otoño; es posible también cultivar y cosechar en primavera… con un esfuercito extra.
Hoy queremos compartir contigo 3 consejos que te guiarán para que obtengas un buen cultivo a contra estación.
– El frío
Tenemos que evitar que las plantas se expongan a temperaturas menores de 10 grados celcius.
Para eso recomendamos el uso de invernaderos, mantas anti-heladas, toldos ó entrarlas a la casa para evitar el rocío, las heladas y lluvias. Lo bueno del frío es que actúa como un control natural de plagas.
Las macetas negras son buenas para retener el calor del sol y tener mejor temperatura para las raíces, así que son excelentes aliadas para combatir el frío. Se pueden envolver las macetas con diario para aislar el sistema radicular aún más.
– Fotoperíodo
En invierno los días son más cortos, y las horas de luz no le alcanzan a la planta para desarrollarse correctamente en vegetación. Esto hace que no crezcan tanto en estatura y quieran florar rápidamente generando poca producción. Las plantas deberán estar ubicadas en algún lugar en donde reciban la mayor cantidad de luz solar directa, luego puedes complementar de 4 a 6 horas de manera artificial.
Lamparas de bajo consumo CFL, Led, Sodio, cualquiera de estas opciones son válidas para poder extender el período vegetativo de tus plantas.
– Tiempo de Cosecha
Las plantas necesitan alrededor de 2 meses para crecer y 2-3 meses más para florecer. Teniendo en cuenta esto y que estamos empezando el cultivo en invierno; tus plantas florecerán a comienzos de primavera, que es cuando los días se hacen cada vez más largos. Así que cuando veas que tus plantas comienzan a producir los primeros pistilos (pelitos blancos, pre-flor) tendrás que proveerle de 12 horas ininterrumpidas de oscuridad. Para ello puedes cubrir la planta con una bolsa, por ejemplo de 7pm a 7am, método conocido como “encapuchar”, o puedes ubicar la planta dentro de un cuarto en ese mismo horario, para que reciba esas horas de oscuridad tan necesarias para que la planta florezca correctamente.



